lunes, marzo 17, 2014

¿Por qué corres?

Hace unos días me preguntó alguien que por qué corro, que si lo hacía solo por el hecho de pertenecer a un grupo o si tenía alguna razón específica para hacerlo. Y hoy, un día después de la que creo ha sido mi peor carrera de todas, creo que puedo dar una respuesta honesta a esa pregunta.

Empecé a correr porque luego de ir muchas veces al gimnasio y llegar a amarlo, me aburrí. Llegó un punto en que pensar en el gimnasio me daba dolor de cabeza, así que empecé a caminar mucho, cerca de 8kms diarios, una vez hice 12kms. En el trayecto veía gente correr, no tantísima, pero ahí estaban ellas. También estaba el millón de gente en las redes sociales publicando sus fotos de llegada a las metas, con sus caras triunfantes y satisfechas.

Pero lo que de verdad me hizo convencerme de empezar a correr fue ver a los amigos #siemprenovios, Rosa y Darwin, lograr correr 5k después de no haber corrido nunca nada! Ver como se comprometían poco a poco con su entrenamiento y ver la cara de felicidad y la luz en los ojos de Rosa cada vez que me contaba en la mañana que había logrado un kilómetro más. Fue ella, quien me avisó que empezaría un entrenamiento liderado por La Guagua Runners y yo casi sin pensarlo mandé un email solicitando información.

El 24 de octubre fui por primera vez en toda mi vida al parque Mirador Sur vistiendo ropa de ejercicio, con una botella de agua y "lista" (todo lo contrario) para lo que me esperaba. Ese día, logré trotar 200 metros corridos como a 12 minutos por kilómetro, seguidos de 300 metros de caminata por un total de 2kms. A la franca, yo pensé que moriría.

 Es decir, el próximo lunes se cumplirán 5 meses de haber empezado esta aventura y actualmente he corrido sin parar hasta 10k. No siempre lo logro, porque no todos los días son iguales, la mente a uno lo traiciona en ocasiones, si uno sube de peso le afecta, si se está agotado, correr en un escenario y condiciones climáticas distintas también afectan; pero en este preciso instante, haciéndome consciente de que soy una "bebé" en el running, entiendo que no debo ser desagradecida, he avanzado mucho y gracias a que no lo hago sola. Tengo un equipo a mi alrededor increíblemente diverso, ahí he encontrado, además de entrenadores altruistas, a mi guagüita que es sinónimo de una gran familia, mi grupo de apoyo, paño de lágrimas, compañeros de alegrías, de comida, de trago.

 En estos cinco meses aprendí a sonreír en las fotos y ahora no hay quien me tome una sin que salgan todos los dientes que pueda sacar, también identifiqué "LA pose" para crear una ilusión óptica y por supuesto que el celular de Gabriela tira fotos y les hace Photoshop de una vez :P, también entendí que no hay manera de lograr una foto sin que nadie más aparezca, todo el mundo sale aunque sea obligao'!

Yo corro, porque en mi guagüita hay personas que son verdaderos ejemplos a seguir, como Melissa, que llega al mirador a las 4:55am para poder hacer los kilómetros que le tocan y trabajar luego; Jj que a unos días de la carrera para la que entrenábamos se lastimó una pantorrilla y a pesar de eso fue a tomar 640 fotos de la actividad con un entusiasmo que fácilmente superaba al de cualquiera de los que sí correríamos. También está Nora, de la guagua grande, que duró meses lesionada y hasta ahora pudo volver a correr y nunca la vi aburrida sino con una actitud entusiasta y motivadora, haciendo lo que fuera para estar cerca de los que sí podían hacerlo en lo que resolvía su situación.

 Podría decir que corro por salud, como mucha gente responde, pero prefiero abundar y decir que yo corro para mantener mi salud mental. Ser parte de un grupo tan diverso, con gente que es tan igual y tan diferente a la vez, me ha ayudado a mantener un balance en mi forma de vida, a afrontar de otro modo las situaciones que no puedo controlar.

 Corro, porque aunque hayan días malos, hay muchos otros buenos en que me supero a mí misma en niveles que nunca habría imaginado.

martes, diciembre 31, 2013

Proyecto en proceso V2: Completado

De repente ya corría 4k y un sábado, después de haber completado mi "fondito sabatino" el chofer nos dio permiso para participar de una carrera el 30 de noviembre. Corrí 1/10 de maratón, 4.295k, en 28 minutos y 5 segundos, y no se imagina nadie la satisfacción que sentí, porque no es un asunto de que te den una medalla, porque a todo el que completa la distancia se la dan, es que te superas a ti mismo.

Una semana más tarde pasó eso para lo que había estado entrenando, logré  correr 5k, me dieron mi boche porque me tocaban 4.5, pero saben qué? El mejor de todos los boches, porque fue ganado y con responsabilidad, tanto así que cuando leí el mensajito del chofer, ni respondí, no tenía nada que aportar en mi defensa. El me estaba cuidando, porque eso es parte de la experiencia guagüera.

El 21 de diciembre corrí mis 5k que ya no me resultaban novedad, pero lo hice en menos tiempo que antes, logré completar en 34 minutos y 02 segundos, ese día fue mi "guaguación", como dice uno de mis compañeros de asfalto.

No he parado y no quiero parar, es un estilo de vida que me encanta, una experiencia individual y de grupo que por más que trate de explicar posiblemente siempre me quedaré corta. Recorrer el mirador y que te salude la gente y te griten "la guaguaaaa" o que te saluden muchisimas personas que aunque no conozcan tu nombre  tu cara les resulta familiar y que si alguna vez faltas o corres en otro horario, en el próximo encuentro te pregunten si todo va bien, es algo que aunque no quieras te saca una sonrisa.

Más que un grupo de gente que corre alante, detras o mi lado, he encontrado un grupo de familiares que había perdido en otra vida y recuperé en este momento. Además de correr juntos, comemos,  bailamos, nos levantamos el ánimo, le buscamos la vuelta a situaciones que se presentan, discutimos, comentamos cosas, en ocasiones tenemos diferencias pero igual las manejamos.

El 2013 para mí fue un buen año, y sin duda alguna una de las mejores decisiones que tomé fue empezar a correr, no solo me he mantenido realizando una actividad física y "haciendo coro", he eliminado hábitos y he adoptado otros, porque me garantizan un mejor desempeño.

Hola, soy Marjorie, estoy enamorada del running, oficialmente guagüera, hoy  corrí 6k sin parar para lograr volver a escribir y ya estoy comprometida con mi próximo objetivo: correr 10k en la mitad de marzo 2014.

Hasta pronto!

miércoles, noviembre 06, 2013

El proyecto en proceso V.2

Desde el año pasado que Gatorade empezó un programa de entrenamiento para correr 10kms en el parque Mirador,he tenido la oportunidad de compartir con muchas personas que hasta hace unos días, pensé que se habían obsesionado y enganchado a otra moda más, pero que ahora sé que (quizás no todas, pero sí muchas) se enamoraron de una práctica tan elemental y simple al ojo humano: correr.

Después de haber compartido con ustedes uno de los compromisos que más he respetado, mi proyecto de rebajar 30 libras en seis meses, y poder escribirles hoy que dos años más tarde no he engordado y que me he mantenido desde entonces en un peso saludable, yendo al gimnasio, no necesariamente comiendo tan sano pero si mucho menos desorganizado que antes; no puedo dejar de compartir con ustedes el que ya decidí y empezó a ser mi próximo proyecto de salud y mantenimiento del orgullo/amor propio: correr sin parar 5kms el 21 de diciembre.

Mañana se cumplirán tres semanas de haberme unido a un grupo de personas que disfrutan correr y corren, La Guagua. Nos ayudan a seguir un programa, nos dan apoyo moral, manteniéndonos interesados a cambio de la sola satisfacción de habernos ayudado y vernos avanzar.

Junto a mí empezaron otras 60 personas más y no sé cuántas seguimos actualmente, seguimos siendo muchos, pero no todos los del principio. Aunque al principio me referí a correr como una práctica “elemental y simple”, les cuento que en la vida real no lo es.

Hace varios días que tenía la intención de compartir esta experiencia, pero cuando uno va al mirador y empieza caminando 300 metros y corriendo 200 por un total de dos kilómetros, como que no inspira compartirlo. Se lo había contado a un montón de personas, pero para comprometerme, no porque me sintiera orgullosa de ese “avance”, pero ayer… ayer señores fue el día en el que de verdad sentí que este es El proyecto en proceso V.2.

 Estaba en una cita odontológica en la clínica de mi trabajo y salí pasadas las 6pm, así que decidí que aunque era imposible correr con mi grupo en el mirador, yo debía “correr” los dos kilómetros y medio que correspondían al día de ayer. Importante destacar que en diferentes días de entrenamiento solo había podido correr sin parar las siguientes distancias: 700mts/800mts/1200mts. Me puse mi ropita y me estacioné en Güibia, caminé hasta el parqueo de Adrian Tropical y ahí comenzó la magia.
 
A los cinco minutos empezó a llover, no a lloviznar, a llover como si estuviera sobrando agua en el cielo y papa Dios nos estuviera lavando a todos por habernos bañado mal, pero extrañamente no me detuve. Seguí corriendo porque pensé que como mi celular estaba en el carro descargado, no tenía nada que se fuera a dañar ahogado. Quería correr hasta el hotel Crowne Plaza, pero entonces ya lo empezaba a ver y no me sentía cansada, ni sofocada, al contrario, pese al aguacero que me estaba cayendo quise llegar a la Plaza  Juan Barón y llegué, como sin darme cuenta. En ese momento pude haberme detenido, había unos señores gritándome que me iba a enfermar, que me refugiara debajo de un árbol donde no estaba cayendo tanta agua, pero además de que la gente es loca y uno no sabe quién es quién, yo quería seguir corriendo.  

Como no tenía celular y en el malecón no hay numeritos pintados en el suelo, no sabía cuánto había corrido con exactitud así que me devolví, pensando en lo que tantas veces Nora, Javier y el Chofer nos han dicho, la cantaleta de las lesiones, de que la cosa es lenta, que el ritmo de conversación, y dos o tres detalles más. Y seguí corriendo hasta que llegué a mi carro que estaba estacionado en frente de  Cinemacentro. Siguió lloviendo y yo como una loca hice mis ejercicios de estiramiento y entonces me fui a mi casa.

Cuando yo llegué, conecté el celular para que se cargara, puse esa ruta en google maps y dijo que todo eso eran 2.5kms, y que YO, sí, Marjorie/Bebyta/Reina Abeja/Marge/March/Margie/Mayoya/Marjorita/la que hace tres semanas corría 200mts y no estaba segura de poder seguir/(insertecualquierotroapodoaquí), había corrido (a ritmo de conversación/chismeo) sus 2.5kms completos, sin parar, no pude más que sentirme demasiado feliz y enganchada de este, mi nuevo proyecto.

Ayer me sentí como la primera vez que levante 270lbs haciendo press de piernas, o como cuando me puse a dieta en serio aquella vez y rebajé 8 libras en una semana. Ayer sentí que estoy a la mitad de mi objetivo inicial, comprobé que puedo y que voy a hacerlo.
 
Ayer conocí mi nueva pasión.