Hoy estoy atravezando una crisis emocional. No quiero ir a clases ni nada, y mira que he hecho tareas y he trabajado en algo que tengo que entregar el jueves, pero es que me siento como tan ofuscada, tan decepcionada de mi. Yo se que no se supone que yo deba estar igual que hace cinco años, pero es que he engordado como 20lbs en lo que va de año y esto como que es desesperante.
Estoy casi sufriendo una depresion post-parto pero sin bebe!!!!!!!!! Segun el peso de mi baño he adelgazado 2lbs y yo se que por algo se empieza, pero el sabor a hojas verdes del te cuando tu vienes a ver me mata. Estoy buscando una solucion alterna porque necesito sentirme tranquila.
Esta es la materialización de lo que por muchos años he llamado mi reino, mi espacio. Ese lugar donde entran solo aquellas personas, que de alguna manera u otra se han ganado mi aprecio. Aqui escribo sobre cosas que me ocurren. Cosas que me afectan, cosas que me gustan, lo que me molesta, me da risa, de tooooodo.
Mostrando entradas con la etiqueta imagen. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta imagen. Mostrar todas las entradas
martes, abril 15, 2008
martes, abril 08, 2008
uniformada?
En ninguno de mis trabajos anteriores he tenido esa presión con la vestimenta y el uso de uniformes. Si alguna vez he usado ‘uniforme’ me lo he impuesto yo misma y creo que ni siquiera calificaría para considerarse uniforme, porque he usado básicamente el mismo ‘estilo’ de ropa, pero no siempre una misma ropa. Usaba jeans, blusitas, zapatos altos, vestiditos, faldas, zapatillas, nunca tuve la necesidad o la obligación de usar ropa ‘formal’ para trabajar. Por mi propia cuenta, usaba ropa más o menos casual para reuniones y actividades importantes. Claro que es comprensible, considerando la parte de que trabajaba caminando en una planta de manufactura textil. Imagínese usted a una persona que tenga que caminar el día completo de aquí para allá y de allá para acá, con un pantalón y chaqueta de poliéster con ese caloraso que hace regularmente, por cuestiones de infraestructura y de instalaciones eléctricas. A ese trabajo renuncié hace poco menos de un año, usando el pretexto de que tenía que mudarme, como me iba a casar, tenía que buscar mi estabilidad con tiempo, pues empezar a buscar trabajo a principio de año es un poco problemático y recién casada, desempleada y casi siempre Enero es un mes crítico en términos económicos.
A las dos semanas de estar ‘de vacaciones’ me llamaron para un trabajo temporal, para el Banco Popular, en el que mi uniforme era un jean y una camiseta del banco, siempre bonitosa y guardando la compostura pero bastante cómoda. Mientras estaba en ese trabajito, me entrevisté varias veces en el lugar donde trabajo actualmente, hasta que me lo dieron y desde entonces y hasta hoy he trabajado gustosamente. Pues las personas con las que trabajo son muy especiales, y mi jefa… Más afortunada no puedo ser, pues donde llega ella se paran las aguas.
Como a los dos meses de estar aquí me llamaron para tomarme la medida del uniforme, que en el bosquejo se veía muy chulo, talle bajito, el corte de la pierna recto, la chaqueta bien entalladita y no tan corta, además de que los colores eran muy bonitos. La tela no me gustó tanto porque pica (uno no se da cuenta de esas cosas, hasta que trabaja con textiles…)
A principio de este año nos entregan los famosos uniformes, y les cuento:
Lo primero es que cuando me tomaron la medida yo estaba muchísimo menos gorda, porque estaba tomando Emagrece Sim, el pantalón me quedó como si me hubiesen tomado la medida hacía dos días, es decir, que si no hubiese engordado todo lo que he engordado (más de 15 libras…muchas más…) el pantalón no me habría servido. La chaqueta, que decir…. No me queda grande, pero considerando que el modelo (el diseño-patrón) tiene un defecto, no importa que me la ajusten, siempre se va a abrir la solapa. Los colores! Para mí que cambiaron las telas, porque yo casi juraría que estos colores no son los mismos de los swatches que me enseñaron el año pasado.
Pero bueno, desde que me entregaron los uniformes me los he puesto!!! Eso ha reducido en mi casa mi cantidad de ropa sucia, que semanalmente debo lavar en mi no tan automática lavadora. El esposo me lleva los uniformes (son dos) a la lavandería y yo después de ponérmelos, si es necesario le paso la plancha rápidamente. Debo decir que la tela es increíblemente incómoda de planchar, de por Cristo, fue como una maldad que nos hicieron; pero me pongo los uniformes.
Hoy, nos mandan un email indicándonos que no solo debemos usar el uniforme, sino cual y cuales días debemos usarlos, que las blusas no deben ser de colores ‘llamativos’ y que deben ser conservadoras. Ratifican el drama de que ‘la imagen es importante porque somos representantes de la institución’ y por supuesto no se puede quedar, que debemos mantener la limpieza y el aspecto.
Sinceramente este uniforme no le queda bonito a nadie, porque es que tiene un problema, pero yo en ningún momento me he opuesto porque realmente me resuelve el problema de lavar tanta ropa! Con lo que no estoy de acuerdo es en el tema de la supuesta ‘homogeneidad’ que quieren lograr porque:
1. No todas las personas lo usan. En especial las personas de la oficina que coordina este tipo de medidas.
2. Si lo que querían lograr era homogeneidad, no debieron hacer dos colores de uniforme. Así no daban pie a que las personas usaran el que más les gustara.
3. Al menos en mi caso, y sé de otros más, hay uno de los dos uniformes que no queda igual.
Si me preguntan las ventajas del uniforme, mis respuestas son las siguientes:
1. El o la empleada no tiene que ‘gastar’ su ropa en el trabajo.
2. A la empresa le garantiza que los o las empleadas asistan a sus labores utilizando una vestimenta apropiada.
Sinceramente me siento como sofocada, ya yo no quiero trabajar aquí. Me siento como si estuviera en un reclusorio. Y en el fondo me da como pena, porque me gustaba trabajar aquí, y en el término laboral propiamente no tengo quejas, pero ese tipo de imposiciones como que me sacan de mi eje.
Yo sé que la que está mal soy yo, pero hay creencias que uno tiene a veces cuya violación no es negociable, y esta es una de ellas. Yo siempre he trabajado cómoda y he accedido al uniforme que no es cómodo, pero siento que ya lo de hoy es demasiado. Sin embargo, cuando lo leí como que me chocó, y quise hablar con alguien para ver que pensaba y ESO fue lo que me sofocó de verdad.
A las dos semanas de estar ‘de vacaciones’ me llamaron para un trabajo temporal, para el Banco Popular, en el que mi uniforme era un jean y una camiseta del banco, siempre bonitosa y guardando la compostura pero bastante cómoda. Mientras estaba en ese trabajito, me entrevisté varias veces en el lugar donde trabajo actualmente, hasta que me lo dieron y desde entonces y hasta hoy he trabajado gustosamente. Pues las personas con las que trabajo son muy especiales, y mi jefa… Más afortunada no puedo ser, pues donde llega ella se paran las aguas.
Como a los dos meses de estar aquí me llamaron para tomarme la medida del uniforme, que en el bosquejo se veía muy chulo, talle bajito, el corte de la pierna recto, la chaqueta bien entalladita y no tan corta, además de que los colores eran muy bonitos. La tela no me gustó tanto porque pica (uno no se da cuenta de esas cosas, hasta que trabaja con textiles…)
A principio de este año nos entregan los famosos uniformes, y les cuento:
Lo primero es que cuando me tomaron la medida yo estaba muchísimo menos gorda, porque estaba tomando Emagrece Sim, el pantalón me quedó como si me hubiesen tomado la medida hacía dos días, es decir, que si no hubiese engordado todo lo que he engordado (más de 15 libras…muchas más…) el pantalón no me habría servido. La chaqueta, que decir…. No me queda grande, pero considerando que el modelo (el diseño-patrón) tiene un defecto, no importa que me la ajusten, siempre se va a abrir la solapa. Los colores! Para mí que cambiaron las telas, porque yo casi juraría que estos colores no son los mismos de los swatches que me enseñaron el año pasado.
Pero bueno, desde que me entregaron los uniformes me los he puesto!!! Eso ha reducido en mi casa mi cantidad de ropa sucia, que semanalmente debo lavar en mi no tan automática lavadora. El esposo me lleva los uniformes (son dos) a la lavandería y yo después de ponérmelos, si es necesario le paso la plancha rápidamente. Debo decir que la tela es increíblemente incómoda de planchar, de por Cristo, fue como una maldad que nos hicieron; pero me pongo los uniformes.
Hoy, nos mandan un email indicándonos que no solo debemos usar el uniforme, sino cual y cuales días debemos usarlos, que las blusas no deben ser de colores ‘llamativos’ y que deben ser conservadoras. Ratifican el drama de que ‘la imagen es importante porque somos representantes de la institución’ y por supuesto no se puede quedar, que debemos mantener la limpieza y el aspecto.
Sinceramente este uniforme no le queda bonito a nadie, porque es que tiene un problema, pero yo en ningún momento me he opuesto porque realmente me resuelve el problema de lavar tanta ropa! Con lo que no estoy de acuerdo es en el tema de la supuesta ‘homogeneidad’ que quieren lograr porque:
1. No todas las personas lo usan. En especial las personas de la oficina que coordina este tipo de medidas.
2. Si lo que querían lograr era homogeneidad, no debieron hacer dos colores de uniforme. Así no daban pie a que las personas usaran el que más les gustara.
3. Al menos en mi caso, y sé de otros más, hay uno de los dos uniformes que no queda igual.
Si me preguntan las ventajas del uniforme, mis respuestas son las siguientes:
1. El o la empleada no tiene que ‘gastar’ su ropa en el trabajo.
2. A la empresa le garantiza que los o las empleadas asistan a sus labores utilizando una vestimenta apropiada.
Sinceramente me siento como sofocada, ya yo no quiero trabajar aquí. Me siento como si estuviera en un reclusorio. Y en el fondo me da como pena, porque me gustaba trabajar aquí, y en el término laboral propiamente no tengo quejas, pero ese tipo de imposiciones como que me sacan de mi eje.
Yo sé que la que está mal soy yo, pero hay creencias que uno tiene a veces cuya violación no es negociable, y esta es una de ellas. Yo siempre he trabajado cómoda y he accedido al uniforme que no es cómodo, pero siento que ya lo de hoy es demasiado. Sin embargo, cuando lo leí como que me chocó, y quise hablar con alguien para ver que pensaba y ESO fue lo que me sofocó de verdad.
El cuento de la conversación se los hago mañana porque esto es como demasiado para una sola lectura.
martes, febrero 26, 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)