De manera introductoria debo decir que cuando hago mencion al dia de las amiguitas me refiero al dia de San Valentin. Ustedes saben que de mi salen cosas como cumplir años varias veces al año, llamarse como uno quiera, y otra sarta de ideas fantásticas que tal vez no solo se me ocurren a mi, pero en realidad no conozco a nadie mas que lo haya pensado.
Desde hace varios años he venido llamando así a ese día porque yo creo más en hacer un culto a la amistad que al propio 'día de los enamorados' como la gente llama a ese día. Yo realmente puedo decir una vez más, que no es resentimiento, porque desde que me acuerdo hasta el año pasado no habia recibido un detalle de 'enamorados'. Este año no solo que tengo novio, sino que tengo hasta esposo, tengo dosotres personas más anotadas en la lista de entrada del reino, asi es que tengo mucho más que celebrar ese día.
Para celebrar el amor tenemos muchas más oportunidades, días, tiempo. Tenemos todos los días de nuestras vidas, de la vida juntos, y que se yo, hasta después de la vida, el amor no necesariamente se acaba con la muerte. Pero para celebrar la amistad quizás no tenemos la oportunidad tan seguido, tan constante si se quiere.
No es que no vaya a celebrar el amor, no he dicho eso para los que llevan anotaciones, sino que considerando la manera en que se ha comercializado la fecha a lo mejor ese dia a mí, que me encanta llevar la contraria, ni me de la gana de celebrar el amor, o sencillamente le quiero llevar la contraria al imperialismo en este tópico, porque no me da la gana de que otro se enriquezca a costa del sentimiento de las personas! ... .eso soy yo pensando cosas, en este momento...
Ahora, a la gente que está ahí cuando se las necesita, que responde al llamado desesperado, que acude cuando te has caído hay que reconocerle la acción, la constancia, la atención, y dentro de toda esa gente, que al final si se cuenta no es tantiiiiiisima se encuentra el esposo, y qué mejor ocasión que el día de las y los amiguitos para reconocer lo feliz que me hace tenerlo a él y a mis amistades en mi vida.
Sres. hay que poner sobre la mesa las cosas que son importantes, lo que valoramos, lo que valemos, las demostraciones que hacemos, cuantas veces decimos lo que realmente sentimos y queremos...
Mientras, les invito a celebrar el dia de l@as amiguit@s.
Esta es la materialización de lo que por muchos años he llamado mi reino, mi espacio. Ese lugar donde entran solo aquellas personas, que de alguna manera u otra se han ganado mi aprecio. Aqui escribo sobre cosas que me ocurren. Cosas que me afectan, cosas que me gustan, lo que me molesta, me da risa, de tooooodo.
martes, febrero 05, 2008
viernes, febrero 01, 2008
De mi consultorio...
Hace unos días estuve hablando con una amiga que no se sentía bien, según me dijo, entendía que algo en ella no estaba bien. Al igual que yo, ella está casada, aunque ha permanecido así por muchísimo más tiempo del que llevo yo con el esposo, no tiene hijos y la relación con su pareja es ‘normal’.
Según ella, atraviesa momentos de ansiedad porque quisiera ser libre de hacer cuantas cosas quisiera o le pasaran por la cabeza, que ha llegado hasta a planear encuentros clandestinos con personas, que por cualquier razón a última hora se suspenden. Ella intuye que son señales, que son intervenciones divinas, para detenerla sin darle un golpe, que una especie de ángel la cuida, porque si uno de estos encuentros aun cuando no llegasen a concretarse se descubriera, su vida daría un giro de 180º y por consiguiente perdería su matrimonio, su familia, aquello que ha construido con los años.
Eso me lo dijo con lágrimas en los ojos, y yo no supe que decir. No supe que hacer porque es más fácil emitir un juicio cuando sabes que no corres el riesgo de estar ahí, cuando no tienes la posibilidad ni por equivocación de estar en su posición; y sin embargo, yo que no estoy en esa posición, me pregunto que haría si el esposo llegara a sentirse así, o si alguna vez yo misma llegara a sentirme parte de ese agujero, ¿qué pasaría?
Luego de un profundo suspiro, solo me llegó a la mente que desafortunadamente somos humanos, y que aunque en concepto no necesariamente son parecidos, solemos confundir la plenitud con la conformidad y la costumbre, en esos momentos en que nos sentimos seguros de nosotros mismos y de la pareja, a veces podemos no saber si nos sentimos seguros porque nos sentimos plenos o porque decidimos conformarnos con la relación que tenemos, que nos acostumbramos a que las cosas sean de alguna manera, y que cuando aunque sea el pasado, te recuerda que puede ser mejor, creemos que nuestro presente no mejorará y que la respuesta está en un futuro con un acompañante diferente.
Por mi propia inestabilidad conductual quizás, he vivido casi siempre tratando de entender las razones por las que las personas se comportan de determinadas formas en situaciones específicas. Hace algún tiempo solía decir, que los hombres y las mujeres adúlter@s no necesariamente lo hacían porque ya no amasen a su pareja, sino porque de una manera no ortodoxa se veían obligad@s a apreciar y desear a esa persona con quien compartían sus vidas. No es que haya dejado de creer en esa ‘teoría’, pero aterra pensar que por estar viva podría dejar de ser espectadora para ser actriz de esa obra, ya fuere como protagonista o antagonista.
Mi amiga no pudo más que seguir llorando, liberando su pena, dejando ir su dolor. Hoy hablamos, me dijo que está más tranquila y que ha reflexionado mucho en estos días. Que está encontrando poco a poco aquellas cosas de su pareja, que ella había ignorado/escondido y que tiene mucha fe en que las cosas van a mejorar.
Un amigo muy valioso me dijo hace muchos años que Dios no abandona a sus hijos, mami solía decir que Dios aprieta pero no ahorca, y yo creo que es cierto, que esas son pruebas de resistencia que hay que superar para seguir vigentes en el juego de la vida.
Según ella, atraviesa momentos de ansiedad porque quisiera ser libre de hacer cuantas cosas quisiera o le pasaran por la cabeza, que ha llegado hasta a planear encuentros clandestinos con personas, que por cualquier razón a última hora se suspenden. Ella intuye que son señales, que son intervenciones divinas, para detenerla sin darle un golpe, que una especie de ángel la cuida, porque si uno de estos encuentros aun cuando no llegasen a concretarse se descubriera, su vida daría un giro de 180º y por consiguiente perdería su matrimonio, su familia, aquello que ha construido con los años.
Eso me lo dijo con lágrimas en los ojos, y yo no supe que decir. No supe que hacer porque es más fácil emitir un juicio cuando sabes que no corres el riesgo de estar ahí, cuando no tienes la posibilidad ni por equivocación de estar en su posición; y sin embargo, yo que no estoy en esa posición, me pregunto que haría si el esposo llegara a sentirse así, o si alguna vez yo misma llegara a sentirme parte de ese agujero, ¿qué pasaría?
Luego de un profundo suspiro, solo me llegó a la mente que desafortunadamente somos humanos, y que aunque en concepto no necesariamente son parecidos, solemos confundir la plenitud con la conformidad y la costumbre, en esos momentos en que nos sentimos seguros de nosotros mismos y de la pareja, a veces podemos no saber si nos sentimos seguros porque nos sentimos plenos o porque decidimos conformarnos con la relación que tenemos, que nos acostumbramos a que las cosas sean de alguna manera, y que cuando aunque sea el pasado, te recuerda que puede ser mejor, creemos que nuestro presente no mejorará y que la respuesta está en un futuro con un acompañante diferente.
Por mi propia inestabilidad conductual quizás, he vivido casi siempre tratando de entender las razones por las que las personas se comportan de determinadas formas en situaciones específicas. Hace algún tiempo solía decir, que los hombres y las mujeres adúlter@s no necesariamente lo hacían porque ya no amasen a su pareja, sino porque de una manera no ortodoxa se veían obligad@s a apreciar y desear a esa persona con quien compartían sus vidas. No es que haya dejado de creer en esa ‘teoría’, pero aterra pensar que por estar viva podría dejar de ser espectadora para ser actriz de esa obra, ya fuere como protagonista o antagonista.
Mi amiga no pudo más que seguir llorando, liberando su pena, dejando ir su dolor. Hoy hablamos, me dijo que está más tranquila y que ha reflexionado mucho en estos días. Que está encontrando poco a poco aquellas cosas de su pareja, que ella había ignorado/escondido y que tiene mucha fe en que las cosas van a mejorar.
Un amigo muy valioso me dijo hace muchos años que Dios no abandona a sus hijos, mami solía decir que Dios aprieta pero no ahorca, y yo creo que es cierto, que esas son pruebas de resistencia que hay que superar para seguir vigentes en el juego de la vida.
Mi diario de dieta.
Querido Diario:
Hoy comencé a hacer dieta. Preciso perder 8 kg.
El médico me aconsejó escribir un diario donde debo colocar mi alimentación y hablar de mi estado de ánimo.Me siento de vuelta en la adolescencia pero estoy muy entusiasmada con todo.Por más que la dieta sea dolorosa, cuando consiga entrar en ese vestidito negro maravilloso, va a estar todo perfecto.
-Primer día de dieta.
Un pedazo de queso blanco. Un tazón de cereales diet.Mi humor está maravilloso. Me siento más liviana.Un leve dolor de cabeza tal vez...
-Segundo día de dieta.
Una ensaladita rápida. Algunas tostadas y un vaso de yoghurt.Aún me siento maravillosa.La cabeza me duele un poquito más fuerte pero no es nada, que una aspirina no pueda solucionar.
-Tercer día de dieta.
Me desperté en el medio de la madrugada con un ruido extraño... Creí que era un ladrón, pero después de un tiempo me di cuenta que era mi estómago...Tomé un litro de té... Estuve meando el resto de la noche.
Anotación: SUPRIMIR té de manzanilla.
-Cuarto día de dieta.
Estoy comenzando a odiar la ensalada. Me siento una vaca mascando pasto.Estoy un poco irritada, pero creo que es el tiempo...Mi cabeza parece un tambor...Mi compañera de trabajo comió una torta alemana hoy en el almuerzo. Pero yo, resistí.
Anotación:...Odio a mi compañera de trabajo.
-Quinto día de dieta.
Juro por Dios!!! que si yo veo un pedazo más de queso blanco en mi frente, vomito!
Mi almuerzo: una ensalada, parecía reírse en mi cara...Preciso calmarme y volverme a concentrar.Compré una revista con una modelo en la tapa. Mi meta. No puedo perder el foco.
-Sexto día de dieta.
Estoy muerta. No dormí nada y, lo poco que conseguí, soñé con un flan de vainilla.Mato por un pedazo de bizcocho...
-Séptimo día de dieta.
Fui al médico...Adelgacé 250 gramos.Es una idiotez !!!!!Toda la semana comiendo pasto. ¡Solo me faltó mugir y perdí 250 gramos!Él explicó que es normal. La mujer demora más en adelgazar, más a mi edad... ¡¡¡el maldito me llamó gorda y vieja!!!!
Anotación: Buscar otro médico.
-Octavo día de dieta.
Fui despertada hoy por un pollo asado. ¡Lo juro!Él estaba en la punta de la cama, bailando can-can.
Aclaración: Mis compañeros de trabajo me empezaron a mirar raro...
-Noveno día de dieta.
Hoy no fui a trabajar.El pollo me volvió a despertar, esta vez con la danza del vientre.Pasé el día viendo tele. Existe un complot. Todos los canales son de cocina. Enseñaban a hacer tarta de frutillas, lasaña y carne asada...
Anotación: Comprar un nuevo control remoto, el otro lo tiré por la ventana.
-Décimo día de dieta.
La balanza no se mueve.¡Ella no se mueve!¡No perdí un mísero gramo!Comencé a reírme a carcajadas. Asustado, el médico, sugirió un psicólogo. Creo que llegó a decir psiquiatra.¿Será porque yo lo amenacé con un bisturí?
Anotación:No vuelvo más al médico, el pollo me dijo que cree que es un farsante.
-Décimo primer dia.
No estoy más a dieta.
Enojadísima con el pollo, me lo comí!!
Hoy comencé a hacer dieta. Preciso perder 8 kg.
El médico me aconsejó escribir un diario donde debo colocar mi alimentación y hablar de mi estado de ánimo.Me siento de vuelta en la adolescencia pero estoy muy entusiasmada con todo.Por más que la dieta sea dolorosa, cuando consiga entrar en ese vestidito negro maravilloso, va a estar todo perfecto.
-Primer día de dieta.
Un pedazo de queso blanco. Un tazón de cereales diet.Mi humor está maravilloso. Me siento más liviana.Un leve dolor de cabeza tal vez...
-Segundo día de dieta.
Una ensaladita rápida. Algunas tostadas y un vaso de yoghurt.Aún me siento maravillosa.La cabeza me duele un poquito más fuerte pero no es nada, que una aspirina no pueda solucionar.
-Tercer día de dieta.
Me desperté en el medio de la madrugada con un ruido extraño... Creí que era un ladrón, pero después de un tiempo me di cuenta que era mi estómago...Tomé un litro de té... Estuve meando el resto de la noche.
Anotación: SUPRIMIR té de manzanilla.
-Cuarto día de dieta.
Estoy comenzando a odiar la ensalada. Me siento una vaca mascando pasto.Estoy un poco irritada, pero creo que es el tiempo...Mi cabeza parece un tambor...Mi compañera de trabajo comió una torta alemana hoy en el almuerzo. Pero yo, resistí.
Anotación:...Odio a mi compañera de trabajo.
-Quinto día de dieta.
Juro por Dios!!! que si yo veo un pedazo más de queso blanco en mi frente, vomito!
Mi almuerzo: una ensalada, parecía reírse en mi cara...Preciso calmarme y volverme a concentrar.Compré una revista con una modelo en la tapa. Mi meta. No puedo perder el foco.
-Sexto día de dieta.
Estoy muerta. No dormí nada y, lo poco que conseguí, soñé con un flan de vainilla.Mato por un pedazo de bizcocho...
-Séptimo día de dieta.
Fui al médico...Adelgacé 250 gramos.Es una idiotez !!!!!Toda la semana comiendo pasto. ¡Solo me faltó mugir y perdí 250 gramos!Él explicó que es normal. La mujer demora más en adelgazar, más a mi edad... ¡¡¡el maldito me llamó gorda y vieja!!!!
Anotación: Buscar otro médico.
-Octavo día de dieta.
Fui despertada hoy por un pollo asado. ¡Lo juro!Él estaba en la punta de la cama, bailando can-can.
Aclaración: Mis compañeros de trabajo me empezaron a mirar raro...
-Noveno día de dieta.
Hoy no fui a trabajar.El pollo me volvió a despertar, esta vez con la danza del vientre.Pasé el día viendo tele. Existe un complot. Todos los canales son de cocina. Enseñaban a hacer tarta de frutillas, lasaña y carne asada...
Anotación: Comprar un nuevo control remoto, el otro lo tiré por la ventana.
-Décimo día de dieta.
La balanza no se mueve.¡Ella no se mueve!¡No perdí un mísero gramo!Comencé a reírme a carcajadas. Asustado, el médico, sugirió un psicólogo. Creo que llegó a decir psiquiatra.¿Será porque yo lo amenacé con un bisturí?
Anotación:No vuelvo más al médico, el pollo me dijo que cree que es un farsante.
-Décimo primer dia.
No estoy más a dieta.
Enojadísima con el pollo, me lo comí!!
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